«Alzad la mirada»: las imágenes y las palabras de un fotógrafo de Palos de la Frontera que vivió junto al Papa León XIV uno de los momentos más emocionantes de su vida

Miguel Ángel Muñoz Quintero comparte una reflexión nacida de su experiencia en Madrid y dos fotografías que considera las mejores que ha realizado en mucho tiempo

Hay experiencias que se viven una vez en la vida y que dejan una huella difícil de borrar. Así lo siente el fotógrafo palermo Miguel Ángel Muñoz Quintero, que el pasado fin de semana participó junto a su esposa y un grupo de jóvenes y familias de la parroquia de San Jorge en los actos celebrados en Madrid con motivo de la visita pastoral del Papa León XIV a España.

Bajo el lema «Alzad la mirada», el fotógrafo asegura haber vivido algunos de los momentos más intensos de su vida, tanto desde el punto de vista espiritual como desde detrás de la cámara. De hecho, considera que las imágenes que pudo captar del Santo Padre se encuentran entre las mejores de toda su trayectoria.

«El Señor me ha concedido un regalo inmenso», afirma Muñoz Quintero, quien recuerda que hace apenas unos meses tuvo también la oportunidad profesional de fotografiar al rey Felipe VI durante los actos del Plus Ultra celebrados en Palos de la Frontera.

Pero más allá de las imágenes, lo que más le impresionó fue el ambiente vivido en Madrid. «Más de medio millón de personas rezando en silencio, la inmensa mayoría de rodillas adorando al Santísimo, fue uno de los momentos más impactantes de mi vida», asegura.

Para el fotógrafo palermo, el mensaje del Papa León XIV fue claro: la fe sigue viva y no puede permanecer escondida. «La fe no se puede ocultar. Los jóvenes tienen sed de verdad y estos días han respondido en masa a la llamada del Papa», explica.

Presencia de Palos de la Frontera en la visita del Papa.

Especial emoción le producen dos instantáneas tomadas durante aquellos días. En una de ellas aparece una niña levantando la mirada hacia León XIV en el momento en que este se dispone a bendecirla. En la otra, el Santo Padre aparece saludando y bendiciendo a los fieles. «Para mí son las mejores fotos que he realizado en mucho tiempo», confiesa.

Su reflexión concluye con un mensaje sencillo y profundamente agradecido: «Gracias Dios, gracias Señor Jesucristo por hacerme cristiano, católico».

Un testimonio íntimo, cargado de emoción y fe, que refleja cómo una experiencia vivida en comunidad puede convertirse también en una oportunidad para mirar hacia lo alto y redescubrir aquello que da sentido a la vida.

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