
«Cuando mi marido me dijo que era adicto a la cocaína, sentí como si me hubiera echado un cubo de agua helada por la cabeza».
Por: Ana Hermida Inmaculada del Rocío Trujillo Moreno es aljaraqueña y tiene 48 años. No tolera la mentira y necesita su café por las mañanas para empezar a ser persona. Se define como “seca y no muy cariñosa”, incluso se atreve a confesar entre risas que es “algo maniática”. Luce















